Un camino marcado por una convicción: los niños se quedan donde se sienten seguros.
Fernando Restoy · Dropout Prevention & Safeguarding
My name is Fernando, and my professional path began in 2014, when I first volunteered at Pour un Sourire d'Enfant — PSE — in Cambodia, supporting children affected by extreme poverty, violence, neglect, drug addiction, and sexual exploitation.
Esta experiencia cambió el rumbo de mi vida.
Durante una visita a un vertedero, vi a niños caminando entre kilómetros de basura, insectos y agujas, buscando plástico que pudieran vender. Estaban concentrados en su tarea hasta que nos vieron acercarnos. Por un breve instante, se detuvieron y empezaron a jugar. Entonces sus padres salieron de los refugios cercanos y les gritaron que volvieran al trabajo.
Recuerdo haber salido de aquel lugar con una tristeza profunda que nunca antes había sentido. Fue la primera vez que fui testigo de cómo se arrancaba a unos niños de su estado natural de juego, seguridad e inocencia, para forzarlos a sobrevivir. Ese momento marcó el comienzo de mi compromiso con la protección infantil.
Beginning
En aquel momento, mi motivación era clara, pero todavía no sabía cómo ayudar de forma estructurada o eficaz. Seguí volviendo a Camboya cada verano, trabajando de cerca con niños, familias y educadores. Con el tiempo, empecé a comprender que los retos que enfrentaban los niños no eran solo materiales. La pobreza era parte de la historia, pero también lo eran el trauma intergeneracional, la violencia doméstica, el abandono emocional, la inestabilidad familiar y la ausencia de relaciones seguras en casa y en la escuela.
Llegué a comprender que los niños no abandonan la escuela solo por falta de recursos. Muchos se desconectan porque no se sienten seguros, vistos, apoyados o emocionalmente conectados. Esta comprensión dio forma a una de mis convicciones más profundas: la prevención del abandono escolar es inseparable de la protección infantil.
▶ Watch video about PSEIn 2016, while pursuing a Master's degree, I read Inteligencia Emocional by Dr. Daniel Goleman. The book gave language and structure to what I had been witnessing in Cambodia. It helped me understand the importance of recognizing and regulating emotions, cultivating empathy, and building relationships that allow both children and adults to feel safe, connected, and supported.
After completing my Master's degree, I interned at the United Nations Headquarters in New York, where I initiated and coordinated la primera Conferencia de la ONU sobre Inteligencia Emocional. Dr. Goleman and his team participated in the conference and later invited me to join their Emotional Intelligence Coaching Certification training program and work with Goleman EI, an organization that trains coaches, leaders, and teams in emotional intelligence.
I went on to become a Certified Emotional Intelligence Coach under Dr. Goleman's teachings, and worked as a consultant for Goleman EI, supporting and delivering training for professionals, organizations, and business leaders. During this period, I also contributed to international conversations on emotional intelligence through webinars, podcasts, a speaking engagement at the World Economic Forum in New York, and had the privilege of being the co author of the chapter "Emotional Intelligence and the Sustainable Development Goals" in the Encyclopedia of the UN Sustainable Development Goals.
Intelligence
Camboya
A lo largo de estos años, seguí volviendo a Camboya y profundizando mi formación profesional en neurociencia, educación, mindfulness, comunicación no violenta, práctica informada en trauma y protección infantil. Estas disciplinas reforzaron mi convicción de que una protección eficaz debe combinar sistemas claros con inteligencia emocional, seguridad relacional y las habilidades cotidianas que ayudan a niños y adultos a prosperar.
En 2022, me trasladé a Camboya para trabajar a tiempo completo en PSE, transformando un compromiso de larga trayectoria en una misión profesional: construir sistemas de protección infantil y retención escolar que sean preventivos, emocionalmente fundamentados y sensibles a la realidad de los niños vulnerables.
At PSE, I designed and led a Programa de Protección Infantil y Retención Escolar to strengthen safeguarding systems and ensure sustained access to education for students at risk of harm, disengagement, or dropout.
I built the programme from the ground up, establishing systems for early identification, referral, case management, risk assessment, follow-up, and family coordination.
También reclutamos, formamos y supervisamos a un equipo multidisciplinar de profesionales de protección infantil y educación, reforzando los procedimientos institucionales de salvaguarda en una escuela de 1.000 alumnos. Durante tres años, nuestro equipo apoyó a más de 450 niños que enfrentaban riesgos de protección y educativos, incluidos casos de acoso, conflicto familiar, violencia doméstica, abandono, abuso emocional y abuso sexual. Mediante una detección estructurada, triaje de riesgos, gestión coordinada de casos y una estrecha colaboración con familias, docentes y dirección escolar, el programa logró más del 75 % de retención escolar tras tres meses y contribuyó a reducir el abandono general del 14 % al 10 %.
También impartí formación para reforzar las capacidades de protección y cuidado infantil a más de 90 miembros del personal, fortaleciendo la detección temprana, las respuestas informadas en trauma y los entornos seguros de aprendizaje.
▶ Ver vídeo sobre el programaRetención
Temprana
Para reducir el abandono por debajo del 10 %, lideré el diseño de un modelo de intervención temprana para alumnos que mostraban señales iniciales de desconexión antes de que las dificultades se agravaran. El modelo combinaba seguimientos estructurados, clasificación rápida de casos, apoyo emocional, seguimiento familiar e intervenciones basadas en las relaciones. Alcanzó una retención del 98,94 % en las clases piloto, frente al 95,29 % en las no piloto, y mejoró la asistencia entre el alumnado de mayor edad. Posteriormente, el modelo de intervención temprana se adoptó en toda la escuela y se integró en el sistema de apoyo.
Por último, lideré la implementación de currículos de aprendizaje social y emocional en 17 clases, dotando a 420 alumnos de competencias protectoras como la autoconciencia, la regulación emocional, la resiliencia, la empatía, la construcción de relaciones y la toma responsable de decisiones.
Leer másI believe in the integration of emotional and relational safety into dropout prevention systems and child protection programs. I like to apply emotional intelligence, emotion coaching, and Nonviolent Communication not as abstract concepts, but as practical safeguarding tools. They help educators build safe relationships, support students in naming and regulating emotions, identify emotional abuse and relational breakdown before they escalate, and embed trauma-informed practices into daily school life.
I also believe dropout is an emotional reaction to a difficult situation — an unhealthy solution to something that happened to the child, and one that can be actively prevented. This is why, through The Emotional Safety Framework, my work is rooted in one conviction: children stay where they feel safe.
By strengthening the relationships, environments and systems around children, we can make schools and child-facing organizations not only places of learning, but places of protection, healing, and possibility. This is how we reduce dropout. This is how we prevent harm. And this is how we help break cycles of trauma and poverty, one child, one relationship, and one safe environment at a time.
Enfoque
The ripple effect of the Emotional Safety Framework
I am convinced in the ripple effect of the three pillars of this framework because I believe every interaction with a child has the power to travel beyond that moment. When children feel understood, validated, respected, and safe, they begin to relate to themselves and others in the same way. These experiences ripple outward across friendships, classrooms, families, and communities, and forward across generations.
Over time, emotionally safe and educated children can become adults who carry empathy, responsibility, and care into the world around them. In this way, child protection is not only about responding to harm; it is about creating the conditions for healing, belonging, and transformation. One safe relationship can influence one child. One child can influence many others. And those ripples can help break cycles of trauma and poverty, shaping stronger communities and a more compassionate future.
Beneficiarios de PSE (2017) — Foto: Lana Lenfant
