Cómo utilizar las emociones para conocernos mejor

Vídeo extraído del curso Trabajar con Inteligencia Emocional, el cual está en proceso de edición. Si deseas ser notificado/a cuando este esté terminado, apúntate aquí (no te enviaré ningún otro email que no sea para informarte sobre el curso).

Las personas emocionalmente inteligentes escuchan, valoran, respetan y utilizan sus emociones para comprenderse mejor a ellas mismas.

Es decir, gracias a nuestras emociones agradables, podemos darnos cuenta de lo que nos gusta hacer y lo que no, de lo que nos apasiona realmente y de lo que no queremos volver a repetir en nuestra vida, lo que hace que nos comprendamos mejor y nos aceptemos tal y como somos —ya que no podemos controlar lo que nos hace felices o nos disgusta—.

Saber lo que nos gusta y lo que no facilita muchísimo que sepamos quiénes somos, qué queremos lograr, qué podemos controlar e influenciar, qué no, con qué disfrutamos, con qué sufrimos, cuáles son nuestras fortalezas, cuáles nuestras áreas de mejora…

Este grado de autoconocimiento hace que estemos muy cómodos en nuestra propia piel, tengamos mejor sentido del humor y adquiramos más posibilidades de alcanzar nuestras metas y cumplir nuestros sueños.

Pero, ¿cómo utilizamos nuestras emociones para conocernos mejor a nosotros mismos y mejorar nuestra autoestima?

Existen tres maneras de conocernos mejor a nosotros mismos mediante las emociones:

Veámoslas.

Pasar por nuevas experiencias

Vídeo extraído del curso Trabajar con Inteligencia Emocional, el cual está en proceso de edición. Si deseas ser notificado/a cuando este esté terminado, apúntate aquí (no te enviaré ningún otro email que no sea para informarte sobre el curso).

Viajar a lugares desconocidos, conocer gente nueva, probar cosas que nunca hemos experimentado antes, trabajar en lugares diferentes… Todo esto nos permite darnos cuenta de lo que sentimos cuando experimentamos nuevas vivencias y de cómo actuamos en situaciones nuevas.

Cuantas más situaciones experimentemos por vez primera, mejor conoceremos lo que nos gusta, lo que nos enamora, lo que no queremos repetir en nuestra vida, y antes nos daremos cuenta de nuestros sueños, de lo que debemos mejorar, de los miedos que tenemos que sobrepasar, etc.

Utilizar nuestras relaciones

Vídeo extraído del curso Trabajar con Inteligencia Emocional, el cual está en proceso de edición. Si deseas ser notificado/a cuando este esté terminado, apúntate aquí (no te enviaré ningún otro email que no sea para informarte sobre el curso).

Nuestros amigos, nuestra familia, nuestros compañeros de trabajo… todos ellos pueden ayudarnos a ver lo que hacemos bien o lo que nos falta por mejorar. Cuanto más preguntemos a nuestras personas de confianza y que más nos quieren sobre cómo somos percibidos, mejor nos conoceremos.

Además, podemos conocernos mejor a nosotros mismos no solo con feedback de la gente —preguntando verbalmente a nuestras relaciones qué opinan sobre nosotros—, sino:

1) Reflexionando sobre cómo nos hace sentir lo que hacen o dicen los demás.

2) Prestando atención a nuestras emociones incómodas (enfado, tristeza, envidia…)

Cuanto más reflexionemos sobre cómo nos sentimos tras interactuar con nuestro entorno, antes nos daremos cuenta de lo que nos gusta de los demás y lo que no, de lo que nos enamora de las personas y lo que nos horroriza, o de con quien deberíamos pasar más tiempo y con quien no tanto.

Esto no solo nos ayuda a conocernos mejor, sino a anticipar posibles conflictos con los demás en el futuro también. Por ejemplo:

«Me ha encantado hablar con Ana esta mañana».

Oportunidad perfecta para:

  • Descubrir qué me ha gustado de Ana exactamente.
  • Darme cuenta de actitudes que me gustan de los demás.
  • Decidir si debo repetir experiencias similares y con qué frecuencia.

Otro ejemplo:

«Me siento incómodo cuando mi compañero de trabajo habla por teléfono» (porque lo hace demasiado alto).

Oportunidad perfecta para:

  • Descubrir que ese hábito me estresa.
  • Hablar con él sobre este tema –de forma educada– justo antes de que hable por teléfono para prevenir conflictos a corto y largo plazo.

A la vez, cuanto más prestemos atención a nuestras emociones incómodas, antes nos daremos cuenta de inseguridades que podamos tener hacia los demás y de creencias limitantes que podamos tener hacia ciertas situaciones. Esto nos ayuda a anticipar conflictos, modificar lo que creemos sobre nosotros mismos y los demás y, poco a poco, diseñar estrategias para mejorar la autoconfianza.

Por ejemplo:

«Me ha sentado fatal que mi padre dijera eso de mí».

Oportunidad perfecta para:

  • Desarrollar autoconocimiento y darme cuenta de lo que me produce inseguridad.
  • Diseñar una estrategia para que, a partir de ese momento, no me afecte tanto lo que diga mi padre.
  • Expresarle a mi padre cómo me siento –educadamente– cuando me dice eso para que tenga en cuenta mis necesidades de ahí en adelante.

Cada vez que nos enfadamos con alguien a quien queremos, esa es una oportunidad única para descubrir cómo somos, observar qué es lo que nos afecta o qué es lo que nos estresa, averiguar qué es lo realmente importante para nosotros y qué es lo que nos molesta de los demás.

Fijarse en lo que sentimos

Vídeo extraído del curso Trabajar con Inteligencia Emocional, el cual está en proceso de edición. Si deseas ser notificado/a cuando este esté terminado, apúntate aquí (no te enviaré ningún otro email que no sea para informarte sobre el curso).

La tercera forma de conocernos mejor utilizando las emociones es fijándonos en cómo nos sentimos con las decisiones que tomamos.

O, en otras palabras, prestando atención a cómo nos sienta cada decisión que tomamos en la vida.

«¿Cómo me he sentido al viajar a Francia con mi familia?»

«¿Qué he sentido al hacer trampas a las cartas?»

«¿Cómo me siento cuando cocino para mis amigos?»

Al hacernos estas preguntas, de nuevo, descubrimos qué es lo que nos gusta hacer, qué es lo que no, cuáles son nuestros valores, qué es de lo que estamos orgullosos, etc.

Cuanto más nos preguntemos cómo nos sentimos con cada decisión que tomamos y acción que realizamos, mejor nos conoceremos y mayor confianza tendremos en nosotros mismos.

23 comentarios en “Cómo utilizar las emociones para conocernos mejor”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio