
Hoy en día sabemos que podemos reconfigurar nuestro cerebro cuando queramos y crear nuevos hábitos –gracias a algo llamado neuroplasticidad–, incluso en una edad avanzada.
Y no me refiero (solamente) a comenzar a leer un libro antes de acostarnos, ir al gimnasio tres veces por semana o a dejar de fumar.
Sí, esos hábitos son complicados de crear o romper, pero todos conocemos a alguien que –junto a un entrenador personal o con mucha fuerza de voluntad– ha conseguido instalar esos hábitos en su rutina diaria que, tras mucho esfuerzo y constancia, les han hecho ser mucho más cultos, fuertes o sanos.
Pero los hábitos a los que yo me refiero, los que necesitamos adoptar para desarrollar nuestra Inteligencia Emocional de verdad, son mucho más complejos de crear porque los resultados que obtenemos no son tan tangibles como los mencionados arriba. Esto es porque no estamos hablando de cambiar la forma en que comemos o en que trabajamos, sino en la forma en que pensamos.
Sí, por supuesto que necesitamos meditar todas las mañanas para ser emocionalmente inteligentes, pero también necesitamos modificar la forma en que pensamos sobre nosotros mismos, la manera en que escuchamos a los demás, el modo en que nos relacionamos con nuestras emociones, la manera en que nos tomamos los fracasos, la forma en que reaccionamos a lo que hacen o dicen los demás, etc.
Necesitamos modificar cómo interactuamos con la vida, en definitiva.
Estos son cambios difíciles de adoptar, muy fáciles de olvidar… y muy poco agradecidos.
Nadie (o muy poca gente) te dirá:
“¡Qué bien escuchas!”
“¡Qué bien gestionas tus emociones!”
“¿Qué resiliente eres!”
Sólo tú serás capaz de ver el resultado de este tipo de cambio.
Sólo tú sentirás que ese cambio que estás buscando está ocurriendo.
Sólo tú podrás recolectar los frutos del árbol que un día sembraste.
Pero merecerá la pena, te lo aseguro.
Será un camino difícil y solitario, pero el más importante que recorrerás en toda tu vida.
Pero sé que si estás leyendo este artículo, es porque conoces la importancia de desarrollar Inteligencia Emocional para mejorar tu vida y la de los que te rodean.
Así que no estaría haciendo bien mi trabajo si no te hablara hoy sobre cómo crear nuevos hábitos de verdad, ya que para desarrollar Inteligencia Emocional –como he escrito antes– necesitamos incorporar en nuestra vida los hábitos más difíciles.
Cómo crear nuevos hábitos
¿Alguna vez has intentado formar un nuevo hábito en tu vida, pero has fracasado en el intento?
Intentar dejar de fumar, ir al gimnasio tres veces a la semana, leer un libro cada mes, meditar por las mañanas, pensar positivamente sobre ti mismo/a cuando algo malo te ocurre…
Como ya sabes, está científicamente probado que cuanto más repetimos una experiencia, mayor conexión neuronal existe en nuestro cerebro, haciéndose más fuerte el hábito.
Pero parece haber algo que nos impide crear nuevos hábitos de manera eficiente. Solemos empezar bien, pero pronto nos rendimos.
¿Por qué?
James Clear es el gurú de la creación de nuevos hábitos y el autor del bestseller Atomic Habits.
Y esto es lo que dice:
La razón por la que no construimos nuevos hábitos de manera eficiente es porque no prestamos atención a lo que deberíamos realmente.
Debemos enamorarnos del proceso de cambio en lugar del resultado final del cambio.
Si somos felices solo cuando logramos la meta, entonces nunca disfrutaremos el proceso de lograr la meta.
Pospondremos nuestra felicidad en lugar de disfrutar del camino.
Clear dice que debemos cambiar los hábitos basados en resultados por hábitos basados en identidad.
Es decir, en lugar de enfocarnos en qué queremos lograr, debemos enfocarnos en quién deseamos convertirnos.
Potente, ¿verdad?
Pero, ¿qué quiere decir Clear exactamente?
James Clear utiliza el ejemplo de alguien que está intentando dejar de fumar. Un amigo le ofrece a un exfumador un cigarrillo y él responde:
“No, gracias. Estoy dejando de fumar”.
Según Clear, esta persona todavía cree que es un fumador que intenta ser otra cosa. Espera que su comportamiento cambie sin que lo haga su percepción sobre él mismo.
Alguien que está cambiando su identidad respondería:
“No gracias, no soy fumador”.
Fumar era parte de su pasado –no de su presente– y ya no se identifica como alguien que fuma.
Solo si logramos realizar un cambio de identidad lograremos crear nuevos hábitos de verdad.
Cada vez que pretendas comenzar un nuevo hábito, pregúntate:
“¿En qué tipo de persona me gustaría convertirme?”
Cada vez que sientas pereza, pregúntate:
“¿La persona en la que quiero convertirme haría esto?”
Los hábitos solo se mantendrán durante toda nuestra vida si se convierten en parte de nuestra identidad.
Porque, según Clear, “cuando tu comportamiento y tu identidad están completamente alineados, ya no buscas un cambio de comportamiento. Simplemente, estás actuando como el tipo de persona que ya crees que eres”.
Una vez sepamos qué tipo de persona queremos ser, estaremos preparados para crear un nuevo hábito. Para ello, debemos tener en cuenta las cuatro leyes que deben suceder para formar cualquier tipo de hábito:

1. Que sea visible
Si deseamos meditar durante 15 minutos todas las mañanas, debemos poner una alarma, colocar pegatinas en lugares estratégicos para que nos recuerden que debemos meditar o relacionar el nuevo hábito con uno que ya tenemos (meditar justo después de desayunar, por ejemplo).
2. Que sea atractivo
Si deseamos meditar durante 15 minutos todas las mañanas, debemos pensar en los beneficios científicos de meditar todas las mañanas e imaginarnos las consecuencias personales y profesionales de hacerlo.
3. Que sea fácil de lograr
Si deseamos meditar durante 15 minutos todas las mañanas, debemos hacerlo en un momento en el que sepamos que, pase lo que pase, estaremos libres y nadie ni nada nos molestará.
4. Que sea gratificante (produzca placer)
Si deseamos meditar durante 15 minutos todas las mañanas, seremos más constantes si nuestro cuerpo libera dopamina (la sustancia química que nos empuja a realizar acciones que nos dan placer) después de hacerlo. Para que queramos volver a meditar, necesitamos una forma de hacerlo divertido si es necesario, como darnos un capricho con chocolate o ver un episodio de nuestro programa favorito después de meditar.
¡No te olvides de leer Hábitos Atómicos para saber más sobre cómo crear (o destruir) hábitos!
Pero, hasta entonces, recuerda; un hábito comienza a integrarse en nuestro cerebro desde el primer momento que lo practicamos. Cuanto más practiquemos algo, más conexión existirá entre nuestras neuronas y más rápido seremos quienes queremos ser realmente.

Your point of view caught my eye and was very interesting. Thanks. I have a question for you. https://www.binance.com/hu/register?ref=IQY5TET4
Thank you for your sharing. I am worried that I lack creative ideas. It is your article that makes me full of hope. Thank you. But, I have a question, can you help me? https://oceanonlinenews.com/flat-earthers-charter-a-cruise-to-see-the-edge-of-the-earth/?unapproved=40577&moderation-hash=95e63b1ec0c6f00a6cf35406b686f332#comment-40577
Can you be more specific about the content of your article? After reading it, I still have some doubts. Hope you can help me. https://www.binance.com/zh-TC/register?ref=DCKLL1YD
I love how you backed up every point with real examplesmade the whole topic so relatable and easy to understand. Thanks for putting in the time to create this!
I like the valuable info you provide in your articles. I will bookmark your weblog and check again here frequently. I’m quite sure I’ll learn plenty of new stuff right here! Good luck for the next!