¿Por qué se termina el amor? Lo que dice la ciencia

¿Por qué se termina el amor?

Una pregunta que millones de personas alrededor del mundo se preguntan a diario, sin obtener respuesta clara.

Es normal. Es una gran pregunta que tiene difícil respuesta.

¿O no?

El Dr. John Gottman –experto en relaciones– encontró en 1992 la principal razón por la que se termina el amor.

El psicólogo realizó durante años varios estudios con 130 parejas con el objetivo de averiguar qué era lo que hacía que estas se separasen con los años o, por el contrario, siguieran juntas para siempre.

Lo que encontró puede predecir qué parejas se divorciarán con el tiempo con un 93,6% de precisión.

Según el Dr. Gottman, el ingrediente que distingue a las parejas que se separan con el tiempo de las que no, es la capacidad de solucionar conflictos de manera emocionalmente inteligente. ¿Qué significa esto?

Significa que podemos predecir con bastante exactitud si una relación terminará o no cuando la pareja tiene el deseo de solucionar las tensiones o conflictos originados, por pequeños o insignificantes que parezcan.

Una pareja que deja que los conflictos o las pequeñas tensiones se solucionen solas, tiene muchas papeletas para acabar mal en un futuro.

Es por esto que, si queremos una relación sana y estable, debemos asegurarnos de que:

  • Somos conscientes de cuándo la otra persona puede sentir enfado/preocupación/tristeza por algo que ha ocurrido (fijándonos en su comunicación no verbal, por ejemplo).
  • La otra persona nos comunica lo que siente por algo que ha ocurrido y viceversa (tener una buena comunicación emocional).

Pero, ¿es el deseo de solucionar los conflictos o las tensiones suficiente?

Evidentemente no.

Gottman dice que el cómo se solucionan esos conflictos o tensiones es lo que hace la gran diferencia.

Este descubrió que las parejas que eventualmente se divorcian tienden a solucionar sus conflictos;

  • utilizando el sarcasmo;
  • invalidando los sentimientos de la otra persona, o;
  • despreciando las necesidades de la otra persona.

Es por esto que, para solucionar conflictos o tensiones –sean grandes o pequeños–, debemos acostumbrarnos también a:

  • Escuchar sin juzgar a nuestra pareja hasta que haya expresado todo lo que tiene dentro.
  • Aceptar, respetar y validar las opiniones y emociones de nuestra pareja (y las nuestras).
  • Entender lo que nuestra pareja necesita.

El objetivo es que nuestra pareja se sienta escuchada, entendida y respetada al acabar la conversación.

Cómo solucionar conflictos

Nadie nos ha enseñado a solucionar conflictos de manera eficiente. Pero, por suerte, Marshall Rosenberg ―creador del método Comunicación No Violenta― se dio cuenta de esta realidad y nos enseñó cómo.

Según el Dr. Rosenberg, la mejor manera de solucionar cualquier conflicto con otra persona y de llegar a un acuerdo mutuo, es expresar cómo nos sentimos y qué necesitamos de la otra persona. Según el Centro para la Comunicación No Violenta, este método consiste en 4 simples pasos:

  1. Observar sin evaluar
  2. Compartir lo que sentimos
  3. Expresar lo que necesitamos
  4. Pedir acciones concretas

IMPORTANTE: Debemos realizar estos pasos solo cuando estemos tranquilos (tanto nosotros mismos como la otra persona).

Veamos un ejemplo muy simple:

Imagínate que tú quieres salir a cenar, pero tu pareja quiere quedarse en casa viendo una película.

Discutís y os enfadáis. He ahí un conflicto. ¿Cómo lo solucionáis?

Comunicación No Violenta

Paso n.º uno: Observar sin evaluar

Debemos comenzar la interacción con la otra persona dirigiéndonos al evento que nos afectó de forma neutral. Esto evitará que se sienta amenazada de primeras.

«Oye Carlos, me gustaría hablar de lo que ocurrió el otro día». = BIEN

«Oye María, me gustaría hablar de lo violenta que actuaste el otro día». = MAL

Paso n.º dos: Compartir lo que sentimos

Es muy importante continuar expresando lo que sentimos sin hacer a la otra persona responsable de ello. Esto hará que empatice con nosotros sin que se sienta amenazada.

«Me hiciste mucho daño cuando dijiste que no querías salir a cenar». = MAL

«Me sentí triste al interpretar que no querías salir a cenar». = BIEN

(Explico este punto con mayor profundidad más adelante).

Paso n.º tres: Expresar lo que necesitamos

Debemos continuar conectando lo que sentimos con nuestras necesidades (lo que necesitamos de la otra persona):

«Me siento… porque yo…»

Es decir:

«Me sentí triste porque echo de menos salir por ahí como hacíamos antes». = BIEN

«Me enfadé porque quería hablarte de una cosa importante y no pude». = BIEN

Paso n.º cuatro: Pedir acciones concretas

Terminamos con una petición clara y positiva para revelar lo que realmente queremos. Si hemos hecho bien los pasos anteriores, la otra persona no interpretará lo que pedimos como una exigencia.

«Me gustaría salir a cenar contigo al menos una vez por semana». = BIEN

«Quiero que seas más activo». = MAL

«Quiero que me digas por qué te gusta tanto quedarte en casa y que reflexionemos juntos sobre cómo podemos satisfacer mi necesidad y la tuya». = BIEN

Recuerda seguir estos pasos si deseas solucionar conflictos, expresar lo que sientes y compartir lo que necesitas de manera eficiente, responsable y empática.

Y estos pasos están muy bien si, efectivamente, deseamos solucionar un conflicto existente. Pero, ¿y si no existe un conflicto?

¿Y si, simplemente, nos sentimos incómodos por algo que ha hecho nuestra pareja y deseamos comunicárselo?

Los pasos a seguir son muy parecidos a los anteriores. Veámoslos.

Cómo expresar nuestros sentimientos de manera sana y responsable

Muy importante: De nuevo, debemos expresar nuestros sentimientos solo cuando estemos tranquilos (tanto nosotros mismos como la otra persona).

Paso n.º uno: Observar sin evaluar

Nuestro objetivo durante toda la interacción es que la otra persona oiga lo que tenemos que decir sin que se sienta atacada ni controlada.

En el momento en que la otra persona se siente amenazada, la perdemos. Por lo tanto, debemos evitar referirnos a lo que ocurrió indicando lo que la otra persona hizo mal.

«Me gustaría comentar lo que ocurrió ayer». = BIEN

«Quiero hablar de lo violento que estuviste ayer». = MAL

Paso n.º dos: Responsabilidad emocional

He aquí donde fallamos todos: Debemos expresar lo que sentimos sin hacer a la otra persona culpable de ello.

Debemos indicar que el enfado proviene de cómo interpretamos lo que oímos, no de lo que dijo la otra persona en sí. Así no le hacemos responsable de algo que no puede controlar –nuestra interpretación de lo que dijo– y permite que nos escuche y empatice con nosotros.

De nuevo:

«Me siento… porque yo…»

Es decir:

«Ayer, mientras nos peleábamos, sentí mucho enfado cuando dijiste ______ porque lo consideré una falta de respeto».

Recuerda: Nuestros sentimientos son el resultado de cómo nuestro cerebro interpreta lo que dicen y hacen los demás. Por lo tanto, aquello que hacen o dicen los demás es el estímulo, no la causa de nuestros sentimientos.

Veamos este punto un poco más en profundidad.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es Fotos-para-Web-5-2-1024x576.png

Diferencias entre una persona que hace responsable a los demás de lo que siente y una persona que no:

«Cuando dijiste que no venías a la fiesta, me disgustaste mucho». = Atribuye la responsabilidad de su disgusto a la acción de otra persona.

«Sentí un gran disgusto cuando dijiste que no venías a la cena porque quería hablar contigo». = Atribuye el origen de su disgusto a algo que deseaba hacer.

«Me enfadaste mucho cuando me gritaste». = Atribuye la causa de su enfado al comportamiento de la otra persona.

«Sentí mucho enfado cuando gritaste, porque lo considero una falta de respeto». = Acepta la responsabilidad de sus sentimientos y reconoce que la causa de su enfado es su interpretación de lo que ha oído.

Cuando hacemos responsables a los demás de lo que sentimos, estamos diciendo –sin ser conscientes– que la actitud de la otra persona es la causa de nuestro malestar.

O, en otras palabras, que ellos tienen la llave de nuestra felicidad.

Esto no es solo poco emocionalmente inteligente, sino poco conveniente también.

¿Por qué?

Pues porque la otra persona, si decide modificar su comportamiento, lo hará por una de las siguientes razones:

1) Para evitar sentirse culpable

2) Por miedo

Y, ¿no será mejor que lo haga porque genuinamente quiere cambiar?

¿Es decir, porque nos quiere bien?

Paso n.º tres: Expresar una necesidad

Enfatizamos que nos hacemos responsables de lo que sentimos e interpretamos… pero también nuestra necesidad de comunicar ese sentimiento e interpretación.

«No te hago responsable de mi enfado, pero quiero expresarte lo que siento porque creo que es importante que lo sepas. ¿Qué te parece lo que te comento?»

De esta manera, nos responsabilizamos de lo que sentimos e interpretamos y la otra persona es consciente de lo que nos molesta sin que se sienta atacada, tratando de actuar de manera diferente de ahí en adelante –si el cariño es recíproco, claro–.

Así nos acercamos el uno al otro y ambos crecemos personalmente.

Así nos hacemos responsables de nuestros sentimientos sin responsabilizar a los demás de nuestra felicidad.

En definitiva; si queremos un 93,6% de posibilidades de acabar (bien) con nuestra pareja, debemos;

  • identificar cuándo nuestra pareja se siente incómoda –por lo que sea–;
  • expresar cuándo nos sentimos nosotros incómodos –por lo que sea– y, cuando eso ocurra;
  • hacer sentir a nuestra pareja escuchada, aceptada y respetada –y viceversa–, teniendo el objetivo y las ganas de solucionar/mejorar la situación.

26 comentarios en “¿Por qué se termina el amor? Lo que dice la ciencia”

  1. Không phải ngẫu nhiên mà slot365 login link lại chiếm được lòng tin của nhiều người chơi đến vậy, để làm được điều này nhà cái đã không ngừng nỗ lực và cải thiện chất lượng dịch vụ của mình để mang lại những thứ tốt nhất dành cho người chơi. TONY12-26

  2. I may need your help. I tried many ways but couldn’t solve it, but after reading your article, I think you have a way to help me. I’m looking forward for your reply. Thanks.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio